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Tranquilo y sin el típico cassette que tienen los jugadores de fútbol, Héctor Bracamonte pasó por depuntin.net para hablar sobre el mundo Boca. El ayudante de campo de Rolando Schiavi comentó como fue su llegada al club, el trabajo que realiza con los chicos de las inferiores, el Vasco, la vuelta de Carlos Tevez y la Copa Libertadores.

Músico y goleador, Bracamonte siempre supo unir sus dos pasiones: “Vivo en la música, no puedo separar mi vida del fútbol y la música. Más allá que estoy tildado de rockero, me gusta el blues, el tango, el folklore. La veta artística y musical siempre vino por mi mamá, desde la cuna”.

Ligado al club desde pequeño, una vez que decidió dejar el fútbol profesional por su lesión en el tendón de aquiles, no dudó en ayudar desde una nueva función: “La relación con Boca siempre fue cercana. Cuando decidí dejar el fútbol me crucé con Coqui Raffo -coordinador de las inferiores- y me invitó a sumarme al proyecto, no sin antes hacerme una exhaustiva y extensiva prueba que la disfruté un montón. Después de eso empecé en quinta y octava como ayudante y al tiempo salió lo del Flaco Schiavi que necesitaba un ayudante más en reserva. Hace más de 6 meses que estoy acá tratando de ayudar a los chicos para que lleguen a Primera con experiencia”.

Aunque el club de la Ribera suele sacar buenos jugadores de las divisiones menores, llegar a jugar en el primer equipo no es cosa sencilla y Héctor, como hombre de la casa, lo sabe: “La exigencia de Boca por lo general les quita espacio a los de inferiores. Con mayor razón hay que trabajar más para que el que llegue este preparado de verdad”. Aunque no son muchos los que pueden consolidarse rápidamente, también existe la posibilidad de sumar experiencia en otro equipo. “Por ejemplo Palacios se fue a jugar al Nacional B, de ahí a Arsenal y de ahi a Boca. Hoy es una pieza fundamental, se ganó un lugar siendo de las inferiores, como Bentancur, Cubas o Molina”, explicó con alegría.

Las idas y vueltas del certamen argentino no afectan solo a los hinchas y equipos. Los formadores también lo sufren y tratan de buscar la mejor manera de realizar su trabajo. Bracamonte, lejos de estar cómodo con este nuevo formato, se expresa teniendo en cuenta su objetivo principal: “No entendí el torneo del año pasado, tampoco el de transición y menos voy a entender este. En AFA toman decisiones a las cuales hay que adaptarse. Yo necesito laburar con los pibes para cuando lleguen a Primera lo hagan de buena manera y estén capacitados para soportar lo que necesita Boca”.

El flojo comienzo en este 2016 del equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena no pasó desapercibido por el ex delantero de la institución. “El equipo empezó mal, con 7 partidos sin ganar. Recayeron muchas dudas, como le pasó el verano pasado. Si Boca perdía con Vélez -para entrar a la Copa- el Vasco se iba. Después pasó lo de River. Hubo muchos momentos desestabilizadores  en los cuales el equipo dio pruebas de carácter y dio vuelta las malas experiencias que tuvo”, señaló.

Su paso por el Xeneize lo ayudó a comprender y a estar preparado para superar diferentes obstáculos: “En Boca hay que esperar hasta el final más allá que en el día a día te exijan ganar. El Vasco eso lo sabe, entonces no le afectó que se haya hablado que si perdía se iba. Yo los veo al Vasco, a Markic y a Navas muy seguros de lo que piensan y lo que hacen. Más allá de lo que diga la prensa, la gente o los dirigentes, ellos tiene un objetivo“. Además, agregó: “El año pasado después de los cachetazos que tuvo terminó saliendo campeón del campeonato y la Copa”.

También tuvo tiempo para hablar sobre la llegada de Carlos Tevez: “Obviamente que todos dependemos de un equipo y por ahí lo que se esperaba era más pero yo creo que Carlos hizo un gran campeonato el año pasado, se cargó al equipo en muchas circunstancias. El loco es un guerrero”. Por su parte, opinó de las desafortunadas acciones que vivió el ex Juventus: “Lo que pasó con Unsain y Ham no creo que haya sido más que eso, un momento de juego, que a todos nos pasó. A veces el fútbol argentino te hace pasar límites a los cuales vos no querés pasar. A Carlitos le pasó pero no fue de mala leche”.  

Por último, opinó sobre las oportunidades que tiene el equipo para el certamen más deseado por los hinchas: “En las últimas dos Libertadores los equipos que clasificaron últimos terminaron siendo los campeones. La Libertadores es como el Mundial, a veces depende de pequeños factores en cada fase. Un partido te puede dejar afuera o dar la vida que necesitás. Boca tiene la capacidad para ser el campeón pero hay 10 equipos más que están en las mismas condiciones“.

Por: @Pablospezzano

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