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Aguerrido y con coraje. Con estas cualidades, Enrique Hrabina protegía la banda izquierda. Dejaba todo dentro de la cancha. Si hasta una vez trabó con la cabeza  -acción que le brindó el aplauso  vibrante de “La Bombonera”-.

“El Ruso” nos cita en un bar de Belgrano. Llega de hacer deporte.  No tiene esa apariencia estremecedora que lo caracterizaba cuando jugaba. Se sienta y pide una gaseosa para comenzar a charlar con depuntin.net.

“El Vasco (Rodolfo Arruabarrena)  veía que el grupo estaba comprometido. Uno siente cuando las cosas están bien o mal en la interna del plantel. Siempre hay conflictos. El tema es solucionarlos de la mejor manera. Cuando no estás comprometido se ve dentro de la cancha”, concluye Hrabina sobre la continuidad del DT “Xenieze”.

Entre 1985 y 1992, “El Vinkingo” vistió la camiseta azul y oro. Conoce lo que es defender los colores de la institución de la Ribera. “Está marcando mal en la pelota parada. En Boca cada centro del costado es medio gol del contrario. El defensor se tiene que hacer respetar. El delantero rival tiene que saber que se va encontrar con una pared que no va a poder pasar”, sentencia, un tanto disgustado.

Pero no es la única crítica que realiza. “No me gusta que Boca salga jugando desde abajo. La historia de Boca no es eso. Tienen que generar los de mitad de cancha para adelante. Boca no tiene sorpresa, no tiene cambio de ritmo. Si sale jugando de abajo, les favorece las cosas a los rivales”, enfatiza.  Igualmente, sostiene que el club donde se retiró tiene “el mejor plantel del fútbol argentino”.

Hrabina también ve otras deficiencias en el conjunto de Carlos Tévez y compañía. “No sé si estoy tan de acuerdo en las incorporaciones. Para mí a Boca le faltan volantes externos, de cambio de ritmo, que tengan llegada al gol.  Tiene volantes de buen pie, pero lentos”.

Pero no todo es Boca. También hablamos de la selección. “No veo el presente de la Argentina como quisiera. Creó que se están equivocando. Algunos jugadores no rinden en las posiciones que los colocan. La selección tiene grandes futbolistas. Eso es una ventaja que no supimos aprovechar. Hay que hacer pesar las individualidades en función de equipo”, comenta mientras se refresca bebiendo.

El exlateral izquierdo tiene su visión del fútbol y la expresa sin pelos en la lengua. “El gran desafío de la Argentina es el equilibrio.  De la mitad de cancha para adelante tenes estrellas, pero el tema es cuando perdes la pelota. La selección está manejando erróneamente el hecho de salir jugando siempre desde abajo. El rival sabe que eso pasa y te presiona adelante. Cualquier equivocación tuya es gol en contra”.

Claramente, su ideología futbolística no esta emparentada con la del “Tata”.  “A Martino no lo vamos a hacer cambiar de esquema. El poner la idea por sobre los jugadores y no armar la estrategia partido a partido quizás sea un error. Hoy los partidos se ganan por táctica y estrategia. Cada partido es diferente y podes adaptar a los jugadores a esas circunstancias”.

Por último, le preguntamos por su modo de jugar. Entre risas nos confiesa que “sentía el futbol demasiado vehemente. Veo mis partidos y digo como podía ser tan bruto, tan loco, pero lo sentía así. Ojala podría haber sido más tranquilo y mas hábil. Trate de hacer lo mejor posible”.

Por: @GTerrasini

 

 

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