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La derrota ante San Lorenzo por la final de la Supercopa Argentina pegó duro en “El Xeneize”. El flojo rendimiento del verano sumado a la goleada del “Ciclón” pusieron en la cuerda floja al DT Rodolfo Arruabarrena.

“El Vasco” viene de obtener dos títulos en 2015 (torneo local y Copa Argentina), pero no de encontrar una identidad futbolística. Es verdad que sobre el cierre del campeonato,  el entrenador comenzó a repetir a la mayoría de los jugadores que actuaban de titulares. Lodeiro, Tevéz y Calleri se impusieron como el tridente ofensivo. Mientras que en la defensa se asentaron Peruzzi, Díaz, Tobio y Monzón.  El mediocampo por lesiones o sanciones fue rotando.  El arco fue defendido por Orión.

Según trascendió, una derrota ante Atlético Tucumán este domingo le haría perder su puesto a Arruabarrena ¿Sirve de algo este ultimátum? En el fútbol mandan los resultados, pero ganar siempre para que a uno no lo echen parece imposible ¿Cómo se puede trabajar con esa presión?

Daniel Angelici volvió a confiar en en el DT tras obtener su reelección ¿Tanto cambió su pensamiento desde diciembre hasta acá? “El tano” lo bancó en dos paradas muy difíciles: las eliminaciones de la sudamericana y la Libertadores a manos de River. Parece que el crédito con el que contaba el director técnico se esta consumiendo. Suena ilógico debido a que  viene de consagrarse, y cuando sufrió las derrotas ante “El Millonario” no hubo rumores negativos en torno a su continuidad.

Arruabarrena llegó a un Boca cabizbajo. Carlos Bianchi no le encontraba la vuelta y “El Vasco” tomó las riendas. Ya pasó un año y medio desde su llegada. El equipo nunca encontró un rendimiento parejo y perdió partidos claves.  Pese a esto salió campeón. Es difícil de explicar esa vicisitud.  Seguramente, meritos hay. El juego asociado y la solidez defensiva no se vieron en demasía. La llegada de “El Apache” fue la clave primordial del éxito. Tévez absorbió la presión. Su juego más su peso en el ánimo del plantel fueron la punta de la lanza para poder festejar en el cierre del pasado año.

¿Qué puede cambiar una victoria en esta próxima fecha? ¿Cuánto va a mejorar el nivel del equipo en un partido?  ¿Sirve de algo poner entre la espada y la pared a un entrenador? ¿Por qué se revalido un proceso que tenia “Agujeros Negros”?

El domingo a las 21 se sabrá el desenlace de esta historia. Cualquiera sea el final, lo que seguro no hubo en este largometraje fue coherencia a la hora de tomar las decisiones.

Por: @GTerrasini

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