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Como en la vida, el deporte no está inmune de la comparación y el debate público entre una o más ideas. El fútbol es la quietud del hombre, su mascota, el despeñadero de los problemas que habitan el trasegar diario. En estos días he pensado como escribir sobre 2 instituciones gigantes que  hoy arrastran su escudo y lo vuelven añicos por todas las canchas donde estos equipos se presentan. Inter de Milán,  Ac Milan y Liverpool hacen el ridículo desde hace ya algún tiempo.

El Ac Milan es uno de los pilares del fútbol mundial, eso no puede ser víctima del olvido. Muchas de las luminarias en la historia del deporte de masas se han vestido de Rossoneri. Hoy deambula en la penuria, es una burla en todo sentido.

Dos títulos en 10 años (Liga 2010-2011 y Champions 2006-2007) fueron un oasis en el desierto, pero  nada para una institución de enormes proporciones. Un equipo que demuestra apatía al juego y temor a la gloria se pasea hoy por Milano y el resto de Europa. En un gigante pisoteado y sin ánimos visibles de levantarse.  El Milan necesita verse así mismo y reorganizarse con base en sus ideales deportivos.

 

Otro equipo histórico que se convierte en broma de su historia es el para muchos más grande de Inglaterra, Liverpool. La cuna del fútbol ha dejado un equipo sufrido pero inmensamente grande, hoy opacado ante el miedo a sus fantasmas (Bien lo saben en Anfield con lo ocurrido en la pasada temporada),  es hoy una absoluta miseria para su incomparable  “You’ll Never Walk Alone”

Las noches históricas en Anfield son cada vez más lejanas, 25 años sin un título de Liga, solo sopesadas al menos con esa noche inigualable para los de rojos frente a Milan ya hace 10 años, pero eso ya se hace muy lejano para los hinchas que hoy ven como la  gloria se  hace trizas partido a partido en los días que hoy transcurren.  Liverpool debe “Walk on through the wind,
walk on through the rain”
 y refundarse.

Es muy triste  ver como estos equipos no buscan resurgir y prostituyen su historia por los campos en que se presentan. A los jugadores que hoy visten esos colores al parecer no les acaricia el orgullo, no se rinden ante la grandeza que representan. Fútbol, rescátalos.

Por: @Vromeroa

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